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 Qué no puede un hombre enamorado. Camina por la calle pero siente que levita, lleva el cuerpo de su amada en fragmentos tras todos los olores y visiones del camino. La despierta en el tacto de todas las cosas, en un no sé qué del roce de sus dedos en el bolsillo. Hay un calor inusual en su voz que abriga a todas las criaturas con la misma admiración y dulzura que ella le despierta. El hombre enamorado cuando entra por la puerta de su casa se derrama, es una avalancha de lava que al ritmo de la música de Miles Davis la busca por los corredores. Para él su cintura es el axis mundi y sus ojos el mayor centro de gravedad. Magnetizados volatizan sus partículas. El aire a su alrededor se reacomoda en alas batientes, son transportados al viaje en el tiempo de la eternidad. Qué no puede una mujer enamorada. Sale al jardín y todas las flores la visten, es acariciada por el viento y ella se hace un poco viento también. Sus pensamientos vuelan de su corazón a otros corazones. Tiene una calma...

Caladas

 Caladas Tengo la esperanza de que los espectros se aburran y se vayan.!Qué rápido la alegría se los llevaría de paseo! Pero solo me sale un agrio simulacro lleno de ritualismos que rehuyen el miedo.   A la hora del café nos sentamos todos, los que gustan del humo y de la nostalgia, los que tiñen todo de color de humo en una hermandad amistosa y desgastada de silencios conocidos.  Me reconocen como uno de ellos. Si veo mis manos en un sueño tienen mas sustancia que la estela que despiden en el rito diario de dar caladas al cigarro.  ¿Desde cuándo estoy acá, en esta mañana detenida que no advierte mi presencia, en esta noche con sol, donde los contornos de estos cuervos-gárgolas se difuminan como trazos de carboncillo: la misma imagen detenida en un álbum, repitiéndose en todas las páginas con leves variaciones? No hay a donde ir, ya he sido arrastrada a la dimensión donde ellos moran: siempre la misma luz, los mismos gestos, todos los anhelos robados transformad...

la voz con la que me hablo

La voz con la que me hablo "me dice". Sostengo un diálogo interno con propósito... no el argumento machacoso, el loop sino la respuesta honesta que con la escucha, tras el silencio, acude amorosa a darnos lo justo. "Calma" suele ser su saludo. Ese cómo me hablo, diálogo que se gesta en mi, me dice también ante otros y me da permiso para no llevarme a prisas sino poder ir siempre a la reflexión de "un momento, deja y me lo consulto". Observa, siente, luego actua.

es como es

  Hay que caminar de la mano del ego. Ver sus efectos cuando se producen nos muestra ese tan difícil "no juzgar" ni juzgarse por la sombra que se levanta y pasa. Saber que se difumina es tu clave para no identificarte. Es como es, pretender que no sea como es solo retrasa tu camino.
Satori te quiero con desgano  algunas memorias algodonosas y soleadas  lejos del pantano de mis deseos  permanecen como un sedimento en el que me agito y surges cual genio de la botella desvaído al igual que el sentimiento pareces lavado por muchas lluvias el corazón se sobrecoge imaginando el día que ya no acudas sin embargo abriga la esperanza de alcanzar el satori  de tu total disolución.
No existe el olvido porque lo que es existe para siempre. El olvido al igual que la muerte es una ilusión, fango negro donde el loto florece. El negativo de la foto revelándose. Se trata solo del actor que tras su ancho disfráz juega al ocultamiento momentáneo para luego vaciar sus bolsillos colmado de sí volviendo a ser quien siempre fue. En el gran estallido de luz hacia el que todos los fenómenos se precipitan irremediablemente el olvido se hace prístino cristal de presencia. El olvido no es mas que una distracción de la memoria. Eterna memoria del ser. Para Raiza Andrade y el poeta Paraima osa-oso